Cuando un niño empieza a jugar al ajedrez, muchos padres descubren tarde o temprano otro nombre que aparece una y otra vez: el Go. Y la pregunta es inevitable: ¿en qué se diferencian realmente?, ¿cuál es más difícil?, ¿cuál aporta más a nivel educativo?
En este artículo comparamos ajedrez y Go desde todos los ángulos posibles: números, historia, complejidad, dificultad real, popularidad y beneficios cognitivos. Sin mitos y con datos.
Origen e historia: dos visiones del mundo
El ajedrez nace en la India alrededor del siglo VI, como una representación simbólica de la guerra. Su expansión por Persia, el mundo árabe y Europa lo fue transformando hasta adoptar su forma moderna en el siglo XV.
El Go, en cambio, surge en China hace más de 4.000 años y es uno de los juegos de mesa más antiguos que se siguen practicando hoy casi sin cambios. En Japón, Corea y China se considera una disciplina intelectual y artística.
Esta diferencia cultural se refleja en el juego: el ajedrez busca derrotar y capturar; el Go busca rodear, influir y equilibrar.
Reglas: facilidad para empezar vs profundidad real
- Ajedrez: reglas más numerosas. Cada pieza se mueve de forma distinta y existen reglas especiales como el enroque, la captura al paso o la promoción.
- Go: reglas extremadamente simples. Colocar piedras y rodear territorio. Un niño puede aprender a jugar en pocos minutos.
Curiosamente, esa simplicidad inicial del Go es lo que lo convierte en uno de los juegos más complejos jamás creados.
Números que lo dicen todo: posibilidades de juego
Cuando hablamos de complejidad, los números son demoledores:
- Ajedrez: alrededor de 10120 partidas posibles (el famoso número de Shannon).
- Go: alrededor de 10170 partidas posibles.
Para ponerlo en perspectiva: se estima que el universo observable tiene unos 1080 átomos. Ambos juegos superan esa cifra, pero el Go lo hace de forma abrumadora.
Duración y estructura de las partidas
- Ajedrez: partidas relativamente cortas, con fases bien definidas: apertura, medio juego y final.
- Go: partidas largas, que pueden superar fácilmente las 200 jugadas, sin divisiones tan claras.
En ajedrez, un gran error suele ser definitivo. En Go, los errores pequeños pueden compensarse más adelante.
Dificultad: una pregunta con matices
Todo depende de qué entendamos por “difícil”:
- Aprender a jugar: el Go es más fácil.
- Jugar decentemente: el ajedrez ofrece progresos más rápidos.
- Dominar de verdad: el Go está considerado como el juego más complejo jamás analizado.
No es casualidad que los ordenadores dominaran el ajedrez décadas antes que el Go.
Inteligencia artificial: dos hitos históricos
En 1997, una máquina venció por primera vez al campeón mundial de ajedrez. Fue un golpe psicológico enorme, pero el ajedrez ya estaba relativamente bien “entendido” por los ordenadores.
En cambio, el Go resistió hasta 2016-2017, cuando una inteligencia artificial aprendió a jugar desde cero y derrotó a los mejores jugadores humanos, desarrollando estrategias nunca vistas. Esto dejó claro que el Go se mueve en un nivel de complejidad distinto.
Popularidad y número de jugadores
- Ajedrez: más de 600 millones de personas saben jugar en todo el mundo, con millones de jugadores activos online.
- Go: entre 40 y 50 millones de jugadores, concentrados sobre todo en Asia, aunque creciendo en Europa y América Latina.
El ajedrez es claramente más popular a nivel global, pero el Go tiene una comunidad muy fiel y profunda.
¿Qué desarrolla cada juego en los niños?
- Ajedrez: cálculo táctico, toma de decisiones bajo presión, memoria, planificación concreta.
- Go: visión espacial, pensamiento a largo plazo, paciencia, equilibrio y gestión del territorio.
Muchos educadores coinciden en que combinar ambos juegos ofrece un desarrollo mental excepcional.
Material, coste y accesibilidad
- Ajedrez: tableros baratos y muy accesibles, enorme cantidad de libros y recursos en español.
- Go: material tradicional algo más caro, aunque jugar online es completamente gratuito.
Entonces… ¿ajedrez o Go?
No es una elección excluyente. El ajedrez enseña a resolver problemas concretos y a competir; el Go enseña a construir, ceder y pensar en grande. Introducir ambos juegos en la infancia es regalar dos formas complementarias de entender el mundo.
“El ajedrez entrena la mente para decidir; el Go, para comprender.”
